Desde marzo se radicaron 151 denuncias por estafas telefónicas y por internet

Continúan los casos de estafas telefónicas y cibernéticas. Es que desde que se decretó el aislamiento obligatorio por la pandemia de COVID-19 crecieron exponencialmente las comunicaciones telefónicas y el tiempo de exposición de las personas frente a computadoras y celulares, y con ello también aumentó el peligro de caer en las redes de estafadores virtuales.
Ahora se conocieron estadísticas. La División de Delitos Económicos de la Policía de la Provincia, que trabaja con la Unidad de Delitos Económicos Complejos del Ministerio Público Fiscal, intervino en 151 casos desde el 1 de marzo pasado, vinculados con hechos de estafas telefónicas. Esa es la cantidad de denuncias tomadas en distintas comisarías, referidas a distintos hechos, que van desde ofrecimientos de premios, compras truchas por Mercado Libre, Facebook, el ingreso familiar de emergencia IFE y otros.
Hace unos días desde diferentes bancos salteños consultados advirtieron que aumentaron un 30% las estafas telefónicas-cibernéticas -de acuerdo a los reclamos que recibieron- en el transcurso del aislamiento obligatorio. “El incremento de los casos ronda un 30% seguro porque antes mucha gente no se animaba a usar home banking desde su celular o computadora y con la pandemia empezó a utilizarlo, a activar usuarios y claves, a volcarse al mundo virtual y de esto se aprovechan los estafadores”, expresó el gerente de un banco del centro salteño.

Nuevo caso

Una de las últimas denuncias registradas en la comisaría 5 es la de Fabiana C, una odontóloga de 45 años. Según consta en la misma, la mujer ingresó vía web al link de un supuesto banco salteño para realizar una transacción y al no poder realizarla le respondieron que aportara un número de teléfono porque en instantes iban a comunicarse con ella.
La víctima, que necesitaba hacer una transferencia para pagar a una empresa de Buenos Aires por alfombras sanitizantes para odontólogos, aportó su número de celular y posteriormente recibió un llamado por parte de un hombre que aseguró ser del banco al que le preguntó por qué no podía realizar la transferencia. 
El sujeto respondió que se debía a que “las líneas están congestionadas” y le aconsejó que hiciera la operación por la aplicación online del banco. La mujer le respondió que no tenía habilitada la clave token de seguridad. El hombre le manifestó que en ese momento iba a realizarle la transferencia y le solicitó sus datos personales. 

Datos

“Como esta persona ya tenía los últimos dígitos de mi tarjeta de débito no desconfié y le di mi nombre, apellido, DNI, domicilio, nombre de mis padres, la contraseña y clave del home banking”, sostuvo la damnificada.
Luego de cuatro días el sujeto volvió a llamar a la víctima y también le envió un mensaje de WhatsApp en el que le manifestó que tenían que hacer una actualización para poder finalizar con el trámite y le requirió el número completo de la tarjeta.
Cerca del mediodía, al haber cobrado su sueldo, la profesional ingresó a su home banking y se dio con la novedad de que le habían realizado una transferencia y una extracción por más de 30.000 pesos. 
Tras los reclamos pertinentes, el banco le respondió que “efectuadas las investigaciones pertinentes se constató que los sistemas informáticos del banco no fueron vulnerados, razón por la cual los datos necesarios para que terceros operen en la citada cuenta fueron suministrados voluntaria o involuntariamente por el titular de la cuenta o personas vinculadas”.
Finalmente, en septiembre pasado la víctima logró que le cambien la cuenta, pero manifestó que aún no puede sacar dinero de su caja de ahorro. 

Débitos desconocidos

Fabiana aseguró que no es la primera vez que es víctima de estafas. “El año pasado comenzaron a aparecer una serie de débitos desconocidos en mi cuenta de entre 3.000 y 4.000 pesos por parte de empresas fantasmas. Empezaron a aparecer movimientos de financieras de Buenos Aires, Córdoba”, relató.
Tras reclamos al banco varios montos le fueron reintegrados, pero otros dados por perdidos. “Perdí 50.000 pesos aproximadamente. Hice miles de reclamos, pero fueron tomados a la ligera. Me contestaban que estaban fuera de término”. 
La mujer también radicó la denuncia. “En ese momento no me querían cambiar la cuenta y me decían que hiciera la denuncia en Defensa del Consumidor, pero ese organismo no me la aceptaba porque sostenía que no se trataba de un producto que me ofrecían”, dijo. 
Sostuvo que desde ese momento diariamente debía controlar mediante una aplicación si le figuraba un débito que no correspondía en su cuenta y registrarlo como desconocido para evitar que le roben más dinero.
“Incluso fue usada mi tarjeta de crédito en Córdoba, mientras yo estaba en Brasil. Me sacaron 3.000 pesos. Me siento      vulnerada”, finalizó.

Medidas preventivas

Desde los bancos salteños recomiendan:

* No brindar información personal confidencial o bancaria a ninguna persona, entidad o plataforma de terceros, a los fines de evitar consecuencias dañosas.

* No responder mails inesperados solicitando información confidencial.

* No acceder al sitio del banco a través de links o direcciones que recibas por correo electrónico. 

* No divulgar tu clave y usuario a nadie.

Fuente: SALTA | http://www.eltribuno.info

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