Los verdaderos culpables del cierre de Latam

Latam Airlines anunció el cierre de su filial argentina (REUTERS/Iván Alvarado)
Latam Airlines anunció el cierre de su filial argentina (REUTERS/Iván Alvarado) (IVAN ALVARADO/)

Latam Airlines anunció el cierre de su filial argentina. Dejará de realizar vuelos internos en el territorio nacional (tanto de carga como de pasajeros), y entre 1700 y 2700 familias quedarán en la calle.

Pero los culpables de este cierre no son ni la empresa ni el coronavirus, sino el Gobierno y los sindicatos.

Este es un ejemplo perfecto de cómo los caprichos y las ideas ridículas sobre la economía terminan perjudicando a los trabajadores, a quienes los políticos y sindicalistas argentinos dicen defender. Sin embargo, en la práctica, no hay nada que esté más lejos de la realidad.

Veamos qué fue lo que pasó.

Cierto es que la irrupción del coronavirus hizo temblar a la economía mundial.

Pero algunos sectores en particular, como el de las aerolíneas, fueron directamente destruidos por la pandemia y la cuarentena.

Las aerolíneas tienen costos operativos que son monstruosos (a los aviones hay que seguir haciéndoles mantenimiento aunque haya cuarentena). Cuando a esto se le suma que las ventas caen un 90%, no hay solución posible (Esto sucedió a nivel mundial: Delta, American, United, Latam).

Para paliar la situación, muchas aerolíneas optaron por reducir el salario de sus empleados de manera transitoria, con un simple objetivo: sobrevivir.

En Argentina, desde marzo estamos en cuarentena obligatoria, una de las más largas del mundo.

Y la economía, que ya estaba muy golpeada, se comenzó a quebrar.

Con un derrumbe total de sus ingresos, y la incertidumbre de no saber hasta cuándo durará, Latam propuso en Argentina hacer un recorte del 50% del sueldo a sus trabajadores (algo que también hicieron otras aerolíneas).

Los sindicatos se opusieron y el Gobierno obligó a la empresa a pagar el 100% del salario. (Vale recordar que en abril la UOM aceptó reducciones salariales del 30% y que las aerolíneas se vieron muchísimo más afectadas que las metalúrgicas).

¿Y qué fue lo que pasó?

La empresa. al no tener manera de cumplir, decidió cerrar la filial argentina. El sueño dorado del Dr. Recalde y, por consiguiente, de La Cámpora

Podría discutirse si el Gobierno debía ayudar o no a Latam, pero lo que resulta inaceptable es que se meta en el negocio de un privado y literalmente lo haga quebrar.

De concretarse la quiebra, Aerolíneas Argentinas se volverá un enorme monopolio carísimo para los argentinos de a pie.

Los más perjudicados de todos, podemos asegurar, son los 1.700 trabajadores que quedarán en la calle.

No todos lo saben pero en Chile pasó algo similar, aunque con un final distinto. En ese caso, los sindicatos aceptaron la propuesta de bajar un 50% los salarios para salvar a la empresa. Porque entendieron que, en definitiva, de esta manera estaban cuidando el trabajo de quienes representan. Usaron la razón.

Por otro lado, la posición que toma el Estado frente a los privados es completamente inaceptable. Declara la cuarentena y no permite a la gente trabajar. Pero eso sí: nos obliga a todos a seguir pagando impuestos al 100% como si la pandemia no existiera.

Para el Estado, la situación es mucho más fácil: ahí cobran todos a fin de mes y sin ningún problema. Y hasta se niegan a cobrar un aguinaldo en cuotas. ¿Por qué? Sencillo: si no tienen el dinero, lo imprimen.

Lamentablemente, esta no es la situación de Latam ni de todas las pymes que sufren la cuarentena. Si no tienen ingresos, no pueden hacer frente a sus obligaciones.

Por eso, cuando hablemos de Latam, no nos engañemos. La culpa de lo que pasó no es de la empresa ni del coronavirus. La culpa es del Gobierno y los sindicatos y un actor principal de este meollo: La Cámpora.

Fuente: Infobae

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